www.lluny.net
 


 


Nosotros viajamos para aprender, para conocer y convivir con nuevas culturas, por la experiencia vital y de libertad que supone estar en un lugar lejano y extraño, con todo el tiempo del mundo para descubrirlo y gozarlo. Concebimos los viajes como otro medio de crecimiento personal, ya que si llevan a cabo con una mentalidad abierta, són una fuente inagotable de autoeducación, de conocimiento de las diferencias entre pueblos y culturas del mundo, y sobretodo de tolerancia mutua.

No preparamos nunca el viaje, decidimos donde aterrizamos y una vez allí vamos a un sitio u otro en función de lo que vemos, de lo que leemos o de lo que nos cuenta la gente. Queremos conocer la realidad de los países donde vamos, y eso solo se puede hacer con tiempo, por eso cuando nos decidimos a marchar procuramos no tener nunca fecha de regreso.

Nos consideramos simplemente viajeros, sin dudano somos unos turistas normales, pero la verdad es que tampoco nos sentimos nada identificados con la mayoria de jovenes que viajan por el mundo, ya sea por poco o mucho tiempo, y que se hacen llamar mochileros o backpackers.
Para ilustrar un poco más que tipo de viajero somos, aquí va un trozo de libro qu estamos escribiendo:

"Nosotros somos un tipo de viajero que se diferencía bastante del mochilero habitual. De hecho, Sheila y yo tenemos todo un bestiario para definir a los diferentes tipos de turistas que nos hemos encontrado en nuestros viajes, y que sin ánimo de ofender a nadie os describo: Tenemos a los mochileros notas, que se caracterizan por vestir y comportarse como si estuvieran en Ibiza, pasando el día de fiesta en fiesta con otros turistas en locales guais para turistas, haciéndose rastas, jactandose de sus cursos de meditación o haciendo malabares por las calles, y que vuelven a casa sin haber hablado casi con ningún local más que para comprarle algo que fumar. Tenemos también a los mochileros Israelitas, que abarcarían el cincuenta por ciento de los mochileros del mundo, mayoritáriamente del tipo anterior pero que además se juntan en grandes grupos y van siempre a los mismos sitios como ovejas, donde ya los reciben con menús israelitas y carteles en hebreo, y que para colmo, acostumbran a ser muy desagradables con los locales (no hay ningún indio que no los odie) y con los demás turistas. Están los exploradores, aquellos que van como si estuvieran en un safari, con sus pantalones y armillas de mil bolsillos, cuchillos suizos, cañón fotográfico, y demás atuendos y utensilios por si les ataca un tigre por la calle. También hay los “turifóbicos”, aquellos obsesionados con los demás turistas, normalmente sucios y tacaños, que si van a un lugar y hay más de dos turistas ya lo encuentran falso, aquellos que no hablan casi nunca con los demás turistas más que con otros “turifóbicos”, básicamente para contarse donde pueden no encontrar a nadie. Hay también los turistas de tour, con su guía nativo incorporado, camisas hawaianas, calcetines en los templos, su bus particular y sus buenos hoteles. Están también los mochileros de verano, aquellos que se comportan casi como los de tour, comiendo bién, bolsa delante, tomando taxis todo el día, trenes con aire acondicionado, buses privados, vuelos internos, y demás, pero que se sienten de cojones al viajar con una Lonely Planet en vez de un guia humano. Y muchos más, los chicos North Face haciendo trecking por el asfalto, los turistas locales que siempre van a los lugares más feos para nosotros, los que vienen de Tailandia con bermudas y camiseta a tiras marcando cachas, etc....
Por lo que refiere a nosotros, podríamos incluirnos fácilmente en el grupo de los “turifóbicos”, como ya iréis viendo...
"

Detestamos los sitios turísticos. Ha llegado un punto en que valoramos mucho más un sitio feo pero real, donde no encuentras otros turístas y la gente te trata como a un igual, que no un lugar precioso pero con hoteles, restaurantes y tiendas para turistas, donde no puedes aprender nada de como viven porqué se han adaptado a las necesidades de los occidentales.
De hecho, ya desde el primer viaje que hemos intentado evitar los países y las zonas más trilladas (solo aguantamos una semana en Tailándia...), y es que no somos del tipo que viaja para intercambiar batallitas con otros turistas, mientras toma cervesas en un bar para turistas con música occidental.
En definitiva, que nosotros no tenemos nada que ver con esta moda del los "backpackers", a quién no consideramos para nada viajeros, porqué los viatjeros de verdad están interesados en la gente y la cultura del país donde van, en adaptarse al máximo al estilo de vida local y alejarse del suyo, cosa que esta gente no hace al alojarse siempre en hoteles para mochileros occidentales, comiendo espaguetis y pizzas, alquilando grandes motos, haciendo fiestas en la playa o paseando la camiseta de su equipo de fútbol.

Mucha gente nos pregunta que como nos lo hacemos para manteneros allí tanto tiempo, como podemos pagarnos un viaje tan largo. Sin embargo es mucho mas "fáci"l y barato de lo que parece, viajar por Sudamérica, y sobretodo por Ásia, es realmente asequible, gastas muy poco si quieres. De todas formas, si hemos de ser sinceros, nosotros nos pasamos bastante a la hora de ahorrar, cosa que hace que los viajes nos hayan salido muy bién de precio, sobretodo los de Ásia, con una mediana de menos de tres euros al día. La verdad pero es que no acostumbramos a encontrar viajeros tan "cutres" como nosotros, no todo el mundo está dispuesto a patear durante horas buscando el hotel más barato, a no comer en todo un día, a viajar siempre en las clases más bajas de tren y los buses ordinarios destrozados, a ir asquerosamente sucios por no poder lavarnos la ropa y no querer pagar para que te lo hagan o a no beber ni un refresco en un año porqué es más caro que el agua...


Que la durada del viaje este acuerdo con lo que aguante el dinero es importante, pero es que tampoco sabriamos viajar de otra forma. No nos gustaria nada alojarnos en hoteles caros, ni comer en buenos restaurantes donde no ha entrado nunca un local, ni viajar en avión por el país. Como se puede entender la India o Pakistan por ejemplo, si no viajas en les clases mas bajas de tren, sentado en el suelo con la gente mas humilde, si no comes en la calle, mientras conversas con un explotado 'chef' que deja caer su sudor sobre la comida, si no duermes en el tejado de un hotel para ahorrarte unas rupias, si no te quedas tirado de noche en una estación de tren esperando al lado de las vacas, si no ves tu vida colgando de un hilo mientras circulas en un bus destartalado por una carretera de montaña escarbada en la roca, a centenares de metros del valle, simplemente por llegar a un aislado pueblo de montaña.
.
De todos modos no podemos negar que hayamos tenido mas de una y de dos experiencias desagradables, pero todo lo que te aporta viajar de esta forma deja en nada los momentos de miedo que hayas pasado, que al fin y al cabo, si puedes volver y explicarlo, no son mas que otra anécdota.

Si clickais sobre los mapas encontrareis un resumen de los viajes y la ruta aproximada que seguimos.
(en construcción...)


INDIA 2006

La India, posiblemente el país más desconcertante y embriagador donde hayamos estado. Para nosotros era el segundo viaje a este país que nos fascina, y quisimos recorrerlo totalmente, de norte a sur y de costa a costa. Esta vez intentariamos no dejarnos arrastrar por los sentidos descontrolados del primerizo, para aprendrer mucho más de su cultura, religión, costumbres y vida en estado puro.

ASIA 2005






Ásia, el viaje a oriente por tierra. Un sueño que pudimos hacer realidad grácias a una buena dosis de terquedad, de suerte, de ganas de aventura y de la a occidente inconcebible hospitalidad de los pueblos que nos acogieron. Aterrizamos en Delhi, y visitamos la India, Pakistán, China, Vietnam, Laos, Tailándia, otra vez India, otra vez Pakistán, Irán, Turquia y finalmente Bulgária, desde donde cogimos el último de los buses que nos llevo a Barcelona.

SUDAMÉRICA 2002-2003

Sudamérica, queremos ir a los Andes. Esto era lo único que teniamos claro cuando decidimos marcharnos hacia Perú. No havimos hecho nunca un viaje largo, no teniamos nada de experiéncia, pero alguna cosa nos decia que ahora o nunca. Ya no teniamos trabajo ninguno de los dos, pero si suficiente dinero ahorrado para comprar un billete a Lima, con regreso de Buenos Aires al cabo de un año, y despabilarse para hacerlo durar tanto como pudiésemos.
Y así empezó todo...